Soy una mujer...como vosotras. Preocupada por el cariz que está tomando la vida en nuestros días, por la incidencia que como mujeres podemos ejercer en el mundo para cambiar el estado de cosas, para frenar la pérdida de los derechos que tantos años ha costado conseguir.
Entiendo que unidas, la fuerza y la sabiduría de las mujeres se multiplica. y comprendo que todo suma. Que usar lo que todavía queda de lo público es la mejor forma de potenciar que no desaparezca. Que ejercitar los derechos que todavía no han desaparecido es la única manera de preservarlos. Que las mujeres estamos cansadas de trabajar para todos. Y que necesitamos espacios de encuentro, donde relajarnos y compartir experiencias y opiniones. Espacios hechos a nuestra medida, autogestionados por nosotras, según nuestras circunstancias e intereses del momento que vivamos. Que todas somos partícipes de la misma realidad, pero la gestionamos de formas diferentes y que compartirlas nos enriquecerá. Que no podemos conformarnos con ser "la mitad del cielo", tenemos que ser la mitad del mundo. Juntas podemos mostrarnos en nuestra entera dignidad de ciudadanas. El mundo está cambiando, los modelos están cambiando y no podemos quedarnos fuera. Ni formar parte del cambio como carne de mito.
Urbanitas en la ciudad de la luz, propongo pasarlo bien! Aprender habilidades nuevas… Compartir, contar, contarnos. Salir de nuestras pequeñas vidas y transformarnos las unas a las otras. Pues para eso “locas por Málaga”. Para juntarnos a hacer lo que nos de la gana. Para hacer la ciudad nuestra. Para meditar, pensar, analizar, mirar, correr, nadar, pasear, leer, tocar, comer, oír, oler...Cantar! Querernos, reivindicarnos.
El marco de conocimiento puede ser Cine, Teatro, Museos, Conciertos, Arquitectura, Deportes... la ciudad entera como un centro de interpretación.
Os imagináis un paseo por la Málaga de las mujeres? Por las calles que van contando historias de las mujeres que las habitaron o que son dedicadas a ellas?
Una sesión de yoga o de tai chi en los parques públicos, al solecito, al aire libre?
Una rueda de lecturas en la Coracha? una quedada para hacer senderismo en el Hospital Noble? Un paseo fotográfico por el centro histórico? Compartir impresiones sobre una película frente a la Alcazaba? Aprender a patinar o montar en bici en el Parque del Oeste? Una explicación botánica en el Parque o en la Finca de la Concepción? Todo es posible, solo hace falta imaginarlo, querer hacerlo y compartirlo.
Al usar la ciudad como marco de conocimiento, ejercemos ciudadanía. A partir de ahí, todo es posible. Para transformar el mundo, sólo necesitas una amiga.


